Criaturas fantásticas, leyendas rusas y cuentos de hadas

Izabella Baykova   "La Torre"
Muchas veces nuestra creatividad da un giro imprevisto y otra puerta se abre frente a nosotros.  Este es el caso de Izabella Baykova, artista textil rusa.    En la entrevista que concedió a Quilting Arts Magazine en la edición Oct/Nov 2011, Izabella cuenta que estudió  diseño de muebles durante 4 años en la Academia de Artes Industriales de San Petersburgo.

Fue durante los meses en que diseñó y trabajó haciendo un vitral para la Catedral de San Petersburgo que se topó con una caja llena de pedacería de seda de diversos colores.  Mientras esperaba que el vidrio se fundiera en los hornos que por lo general tardaba de 3 a 4 horas, descansaba un poco haciendo appliqué con aquella tela que había rescatado del olvido.  Allí se percató de su fascinación por el trabajo textil. 

La tela en su opinión, tiene mayores posibilidades creativas que la pintura y su género favorito es y será siempre la seda por su luminosidad y la cualidad que posee para reflejar y brillar logrando destacar en ciertos puntos focales creando juegos de luces y sombras.  Todo depende también de donde uno se coloque para admirar la pieza.  

Su proceso creativo es sumamente interesante:    Le viene una idea espontáneamente, ya sea por algo que leyó o escuchó. A veces tiene sueños vívidos e inusuales y se da su tiempo para escribir cada idea a detalle y dibujar un poco.     A partir del momento en que una idea surge es posible que pasen muchos años hasta que la logre plasmar por completo.     -Este es el ritmo de mi trabajo, una idea tiene que cobrar forma con el paso del tiempo, opina Izabella Baykova.

Citándola:

"Al comenzar, la idea no es totalmente clara. A veces esta idea se traduce a una sensación que me preocupa y me hace sentir incómoda. Pienso y pienso.. me ronda la cabeza no importando a donde yo me encuentre.  Escribo y dibujo todo lo que me viene a la mente en relación con esa idea.  De repente siento que llegó el momento para comenzar.   Reviso todo mi material, leo mis notas y coloco todos los bocetos sobre uno de los muros de mi estudio.  Coloco un pliego de papel sobre la pared al tamaño que decido será la obra final y me siento frente a él en silencio y por muchas horas.

Fijo la mirada sobre ese pliego de papel y en mi imaginación se representa la pieza completa.  Estas dos o tres horas son la parte más compleja e importante de todo el proceso.  Posteriormente me siento agotada y vacía pero lo más importante ya se ha llevado a cabo.  La pieza ya existe en mi mente."

Cautiva esta lectura verdad?  Mañana les cuento qué sigue....